Desde muy pequeña, la madera fue parte de mi vida. Más que un material, era un juego, una curiosidad constante… una pasión que creció conmigo en la carpintería de mi padre.
Tuve la suerte de crecer entre herramientas, aprendiendo y observando en su taller, donde cada mueble tenía una historia. En casa siempre quedaban retazos de madera que sobraban de su trabajo, piezas que parecían no tener uso… pero que para mí eran una oportunidad de crear.
Así nació todo.
Antes de la pandemia, al ver esa madera disponible, decidí darle una nueva vida. Empecé a experimentar, a diseñar y a construir. Mi primer producto fue un pequeño trípode. Hice un prototipo y se lo mostré a mi padre. Él, con su experiencia, lo perfeccionó. Ese fue el inicio.
Después vino el atril de lectura. Luego el portalaptop, el portalentes y el tarjetero. Yo creaba las ideas, los primeros prototipos… y mi padre, con su conocimiento en carpintería, los transformaba en piezas más estéticas, funcionales y bien terminadas.
Cada producto es el resultado de esa combinación: creatividad y experiencia. Hoy, Pinopel es un proyecto que nace desde Cusco, hecho con amor por la madera y respeto por el oficio artesanal.
Gracias por elegirnos y crecer juntos 🌿
Un proyecto familiar que nació del amor por la madera. Cada pieza que sale del taller lleva el esfuerzo y el cariño de las personas que la hicieron.
La mente creativa detrás de Pinopel. Diseña cada producto desde cero, crea los primeros prototipos y lleva la visión del negocio.
Con décadas de experiencia en carpintería, transforma cada prototipo en una pieza terminada, funcional y estéticamente impecable.
Pinopel es un proyecto en crecimiento. Cada persona que se suma comparte el mismo amor por la madera y el trabajo bien hecho.
Cada pieza que ves en nuestra tienda tiene una historia. Te invitamos a conocerla.